
Un ejemplo que estoy segura todos lo conocemos, es el de nuestros abuelitos. Años atrás se creía más en el amor eterno que en estos tiempos. El matrimonio era por siempre y para siempre, para estar en las buenas y en las malas con esa persona a la que te habías entregado por completo. El amor verdadero es incondicional yo consco a una pareja de enamorados que estuvieron desde adolescentes y hasta hace poco solo estaban para cuidarse y por la noches darse un beso y decirse lo mucho que se querían. Esta historia es de mis abuelitos, que nunca se les acabo el amor y si digo h"hasta hace poco" eso por mi abuelito falleció, y aún así mi abuelita lo recuerda día tras día, sin dejar de amarlo con la misma intensidad de hace 50 años.
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